Como cada año al final del verano, las extremeñas nos encontramos con una situación clave para el campo extremeño. La vendimia supone la campaña de recolección del 10% de la producción vegetal de nuestros campos. Los viñedos constituyen uno de los principales medios de subsistencia de los pequeños agricultores extremeños que se reparten entre nuestras provincias, y han visto como su situación, ya de por sí precaria por todo lo que el trabajo agrario supone, se ha recrudecido con la crisis. La política de cupos de la UE, principal instrumento por el que se regula la producción vinícola, genera una incertidumbre en los precios del producto, lo que repercute en los salarios y peonadas de los jornaleros, que no van acordes al duro trabajo que desempeñan. El capitalismo, ya sea en hoteles, fábricas o en el campo, siempre busca la precarización del trabajo y la reducción de los salarios de las trabajadoras.

Exigimos al gobierno regional y central que emprendan políticas que no perjudiquen a los agricultores extremeños, también un reparto de ayudas económicas que no beneficie a los grandes terratenientes y sí a los agricultores y jornaleros. La puesta en marcha de convenios y la aplicación de los mismos para la mejora de las condiciones de trabajo y salarial de las trabajadoras del sector vinícola extremeño es un requisito que no podemos dejar pasar más tiempo.

TE EXPLOTAN Y SE LLEVAN LOS BENEFICIOS

¿TE VAS A ESTAR CALLADO?

EN LA VENDIMIA ¡ORGANÍZATE Y LUCHA POR TUS DERECHOS!