Desde la UJCE en Extremadura, con ocasión del inicio del campaña de la aceituna, queremos denunciar las condiciones laborales que suelen imponer los empresarios del sector, en el cual una gran parte de la juventud extremeña trabaja cada año ya sea para costearse sus estudios o de manera temporal ante la falta de alternativa de un trabajo con unas condiciones dignas en la región.

Precios por debajo del mercado, salarios por debajo del convenio, horas extras, normalización del destajo, falta de medidas de seguridad adecuada que suponen poner en peligro la vida de las trabajadoras (como en el caso del joven de Badajoz que murió hace dos años tras trabajar  diez horas sin descanso a más de cuarenta grados) son sólo algunas de las condiciones a las que se ven abocadas las trabajadoras del mundo rural en Extremadura.

Hay que tener en cuenta, además, las dificultades que encuentran las mujeres por ser éste un sector ultramasculinizado, siendo norma general entre los dueños de la aceituna el no contratar mujeres si tienen que pagarles lo mismo que a los hombres. Ésto deja a la mujer rural fuera del mundo laboral al ser zonas totalmente desindustrializadas.

Todo ésto sin olvidar la sombra que se cierne sobre el medio rural extremeño en forma de tratados de libre comercio (TTIP) que no sólo busca generar más ganancias para las grandes empresas a costa de la precarización absoluta de las extremeñas, sino que también traerán consigo la invalidez de varias normas de seguridad medioambiental que ponen en riesgo el sector más importante de la economía extremeña.

Las gentes humildes y trabajadoras estamos tomando conciencia. Tenemos claro que solamente con la unidad de las clases populares y la reivindicación de nuestros derechos sociales y laborales conseguiremos hacer frente a la explotación y a las injusticias que nos atacan diariamente.

Es por éllo que llamamos a la juventud extremeña a estar alerta ante estas condiciones y a denunciar cualquier abuso al que se vean sometidas o del que tengan conocimiento. Reivindicamos la importancia de estar organizadas sindicalmente para poder enfrentar estos abusos, recordando que la afiliación sindical y la petición de una inspección de trabajo son siempre confidenciales.

¡FRENTE A SUS ABUSOS, UNIDAD Y LUCHA OBRERA!