Extremadura, tierra de variedades geográficas, extensas dehesas e imponentes sierras,  llanuras y valles; residuos medievales que se mantienen tanto en su medio físico, como en su medio social, fundamentalmente en el campo, donde todavía nos encontramos con grandes propiedades de señoritos nobles. Extremadura nos brinda un hermoso paisaje en el cual se desarrolla el más grande de todos los contrastes, el social, la lucha de clases.

 En el discurso de fin de año del Presidente de Extremadura, Jose Antonio Monago, nos ofrecía a los extremeños una realidad particular, la realidad de los caciques y las marionetas consagradas del capitalismo y sus caciques. Un discurso que ha pretendido presentar sus políticas como carentes de ideología y al servicio del interés general; pero no nos engañan, el contenido ideológico neoliberal es feroz, ”bases sólidas para el crecimiento de la economía”, “cuentas más saneadas de España”, “región seria que cumple el déficit”,  ¿acaso las políticas del PP en Extremadura no están avaladas por la reforma constitucional del 2011? Una reforma constitucional llevada a cabo por los partidos del régimen y que subordina definitivamente la soberanía estatal al servicio de los mercados. Estas palabras no interesan a los sectores populares de Extremadura, familias que sufren uno de los más altos índices de desempleo del Estado, 147.693 parados, de los cuales 81.487 son mujeres; un paro juvenil de más de un 63%. Jóvenes que se ven obligados a emigrar porque no encuentran oportunidades de vida en su tierra. Familias enteras que se enfrentan a la pobreza, 1 de cada 3 hogares extremeños están por debajo del umbral de pobreza; es decir, 373.634 residentes en Extremadura se encuentra por debajo de dicho umbral; mayores que tienen que sobrevivir con la segunda pensión más baja de todo el Estado. Y a todo esto debemos añadir la continuidad de los desahucios, las estafas de las hipotecas con cláusulas abusivas llevadas a cabo por entidades como Liberbank, antigua Caja de Extremadura; cortes de agua, de luz y de gas. Y si todo esto fuera poco, tenemos que tragarnos además la estafa de la mal denominada “renta básica”. 

Mientras Monago daba su discurso de Navidad lleno de fantasía y populismo, un grupo de irreductibles, los compañeros de los Campamentos Dignidad, continuaban su encierro en la concatedral de Santa María en la ciudad de Mérida, bajo una consigna básica que compartimos todos los sectores populares de esta tierra: “Agua, luz y gas, derecho universal.” Porque queremos una sociedad diferente, y no pararemos hasta conquistarla. Trabajadores, parados, estudiantes, jubilados, hombres y mujeres, bajo la palabra Dignidad, han decidido llevarla a cabo y materializarla en la lucha cotidiana para llevar a cabo una transformación social que comienza por la reivindicación de los derechos más fundamentales de los sectores populares.

La Unión de Juventudes Comunistas de España en Extremadura apoyamos, compartimos y colaboramos con esta causa, porque también son nuestras reivindicaciones, porque queremos otra Extremadura, porque queremos otra sociedad, y para ello, debemos tumbar el sistema capitalista que nos oprime y nos explota. Porque SI SE PUEDE.

Adjuntamos el último comunicado de los Campamentos Dignidad, así como noticias relacionadas con el mismo. Únete y colabora con el movimiento popular extremeño.

http://acampadamerida.blogspot.com.es/2013/12/continua-el-encierro-de-los-campamentos.html

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=178863

http://www.lamarea.com/2013/12/30/encerrados-en-la-concatedral-de-merida-para-combatir-la-pobreza-en-extremadura/

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/merida/encierro-dignidad-concatedral-merida-amplia-10-enero_778148.html