Países como Iraq, Afganistan o Libia han sido completamente destruidos en los últimos años por las guerras de rapiña llevadas a cabo por la OTAN , EEUU y varios países occidentales entre los que ha participado el Estado Español.

Actualmente amenazan con una nueva guerra imperialista en Siria, bajo la ya conocida excusa de “intervención humanitaria”, nada más lejos de la realidad. Los motivos de esta guerra no son la defensa de los derechos humanos, sino el control geoestratégico de la zona, ya que Siria se encuentra en el centro de una zona que involucra el Mediterráneo Oriental, el Golfo Pérsico y el Canal de Suez; y comparte fronteras estratégicas con Turquía, Irak, Israel, Jordania y Líbano, es decir ,se encuentra situada en un lugar donde se producen las mayores disputas del mundo actual, erigiéndose como una de las grandes ambiciones territoriales de EEUU y la UE.

EEUU y Reino Unido ya han comenzado a preparar el genocidio desplegando tropas en el Golfo Pérsico y en las cercanías de Siria. Se prevé el uso de misiles tipo crucero lanzados desde el mar y de bombarderos de largo alcance. La excusa esta vez es el supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio, utilizando una vez más el famoso recurso de la existencia de armas de destrucción que utilizaron para justificar la guerra de Irak, armas que nunca existieron. Investigadores de la propia ONU ya han indicado que no existen indicios de que el gobierno sirio haya utilizado este tipo de armamento. Esto no resulta de importancia para las potencias interesadas, que ya han afirmado que bombardearán Siria con o sin el agrado del resto de países del mundo, y han rechazado las propuestas de conferencias de paz para una solución pacífica del conflicto, poniendo de relieve nuevamente el carácter asesino de los que quieren imponer su dominación en el mundo a base de bombas y sangre de inocentes.

La política de las bombas, la muerte y la destrucción nunca está legitimada, los muertos nuevamente los pondrá el pueblo, esta vez, el pueblo inocente de Siria. Por ello, hacemos un llamamiento a toda la sociedad extremeña a movilizarse en contra de la guerra y a exigir al gobierno español que no sea partícipe de una nueva masacre. La solidaridad con otros pueblos va ligada a la dignidad humana. No miremos hacia otro lado, no nos mantengamos indiferentes ante tal aberración. Salgamos a la calle y gritemos bien alto : 

¡¡NO A LA GUERRA EN SIRIA!!